
El Clio de Bianco estacionó en la interna: ¿quién tiene las llaves del peronismo en Quilmes?
La Politica QuilmeñaCarlos Bianco llegó a Villa Itatí en su Renault Clio, pero la postal del fin de semana dejó bastante más que una curiosidad automovilística. Entre vecinos, una convocatoria multitudinaria y actividad política en la Universidad Nacional de Quilmes, su presencia admite una lectura incómoda para el mayrismo: el axelismo también puede ocupar el distrito y construir protagonismo propio.
En Itatí, Bianco participó de la jornada organizada por el OPISU junto a Romina Barrios, con juegos, espectáculos y actividades para las familias. En la UNQ, compartió el Cabildo Abierto sobre educación superior con Alberto Sileoni, Pablo Urquiza, estudiantes y trabajadores de la educación. Dos escenarios distintos con un mismo protagonista.
El territorio y la universidad: una combinación que también habla de construcción política. Las fotos con vecinos, las banderas y la militancia reunida permiten leer algo más que una agenda institucional. Bianco tuvo en Quilmes una vidriera propia.
Ahí aparece el punto sensible para Mayra Mendoza. En un distrito central para su construcción política, cada dirigente del entorno de Axel Kicillof que gana visibilidad introduce una discusión sobre quién representa, quién convoca y quién puede proyectar poder hacia adelante.
No hace falta que desde un escenario se nombre la interna para que la interna aparezca en las imágenes. Tampoco alcanza una recorrida para anunciar candidaturas. Pero sería ingenuo mirar estas postales como si el peronismo bonaerense no estuviera discutiendo su conducción y su futuro.
Bianco llegó en un Clio. La pregunta que dejó estacionada es bastante más grande: ¿el peronismo de Quilmes tiene una sola dueña?


Quién es Florencia Villagra, la dirigente detrás de la llegada de Estela Díaz a Quilmes


Fernando Pérez y Óscar García reunieron al radicalismo quilmeño: Alfonsín en la memoria y 2027 en la mira


